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El café que jamás tomarás

Materagourmet, noviembre 2018

El café puede tomarse de mil maneras distintas, y en cada zona de Italia tienen sus propias costumbres y diferentes formas de pedir el café.

Con todo, posiblemente el primer café espresso del mundo se sirvió en la Exposición General de Turín en 1884 en la que Angelo Moriondo presentó su «maquinaria de vapor para la elaboración económica e instantánea de bebidas de café».

Desde entonces, si quieres tomarte un espresso en Italia, no necesitas especificarlo. Un café italiano es normalmente un espresso y, cuando en un bar o restaurante no lo tienen, se apresuran a advertirlo.

El café típicamente italiano es denso, aromático, no muy largo, y se sirve a una temperatura a la que se puede tomar al volo en una taza de cerámica que sí suele estar muy caliente. 

Con todo, hay quien lo prefiere aún más concentrado y pide un ristretto. Aunque su sabor es más intenso, contiene una dosis de cafeína generalmente más baja, ya que esta sustancia estimulante es la última en extraerse bajo presión.

Por el contrario, un caffè lungo es un poco más suave, pero los efectos estimulantes de la cafeína son generalmente más fuertes. Ahora bien, esto no lo mismo que el caffè americano: en este caso, se agrega agua hirviendo al gusto con una o dos tomas de espresso.

También es relativamente común el caffè macchiato. Se trata de un espresso manchado con espuma de leche. Si algún cliente desea una gotita más , normalmente encontrarán una jarrita para tomarse el café a su gusto.

La tradición Napolitana del café tiene la curiosidad de un tipo de café que nunca te vas a tomar.

Se trata de la costumbre del caffè sospeso, que se está extendiendo a otros lugares, y consiste en pagar tu propio café y, además otro más para que se lo sirvan a alguien que no pueda pagarlo. Esta tradición ha llegado al siglo XXI, ya que existe incluso una APP que puedes descargar aquí

Pero si lo que quieres es desayunar, un cappuccino es la mejor alternativa, un espresso con leche y espuma de leche, servidos juntos en una taza grande con una fina capa de cacao o canela en polvo. Si prefieres algo más de leche puedes pedir un latte macchiato que literalmente sería un gran vaso de leche manchada con el equivalente a un caffè ristretto.

En verano, no hay nada mejor que un caffè freddo, que no es otra cosa que un café americano con hielo. Otra deliciosa alternativa es el shakerato, un espresso batido en una coctelera llena de hielo con jarabe de azúcar, vainilla y crema irlandesa. Si lo que quieres es algo más tradicional, pero con una nota de licor, te recomendamos el caffè corretto, un espreso al que se le pone un chorrito de brandy, grappa, licor de anís o sambuca.

¡Ah! Y no olvidéis disfrutarlo en compañía.

Matera Gourmet

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